ITINERARIO 3:
Malén - El Reatillo.
Teniendo como punto de encuentro
la Glorieta, partiremos de ella hacia una ruta que promete ser
encantadora, destino: El Reatillo, atravesando el barranco de
Malén. Saldremos del pueblo y tomaremos el camino de Raidón,
es una pista de tierra que a partir de 1 km. del pueblo, y discurriendo
por las laderas de los tres cerros, inicia un ascenso suave hasta
llegar a la cumbre, en total 5 km. Este trayecto se hace por la
ladera derecha de los cerros, y en su recorrido podremos gozar
de las maravillosas vistas que nos ofrecen el cinto de Peñarrubia,
a nuestra derecha, La Loma y los Barrancos.
Poco antes de llegar a la cumbre
nos podremos refrescar en la fuente de los Pinos o del Cazador.
A pocos metros, pasada la cumbre, nos encontramos una bifurcación,
siguiendo rectos llegaremos a las fincas que dan su nombre al
camino Raidón I y Raidón II, más adelante
la finca de La Alqueruela con una preciosa fuente y al final del
camino, continúa una senda hasta lindar con el terreno
de Requena, en este punto nos encontramos a nuestra izquierda
la ladera del Pico del Tejo, 1.251 m. Ésta puede ser otra
ruta, pues si hacemos el ascenso al Tejo, la recompensa está
garantizada con las espléndidas panorámicas que
nos ofrece. No tomando la bifurcación y siguiendo por la
pista principal unos 200 m., nos sale un camino a la izquierda
llamado de Mazalvi, siguiéndolo pasaremos por el caserío
del mismo nombre y terminando en otro caserío llamado la
Talayuela, a partir de aquí, sigue una senda casi perdida
que llega hasta el Reatillo. Continuando por la pista principal
pasamos por una vaguada en la que encontramos zonas de cultivo,
a la izquierda viñedos, junto al camino, a la derecha cereal,
nos encontramos en las Balsetas.
En el fondo de la vaguada sale un
camino a la derecha que, tras ascender unos 500 m., y pasando
por unos chalets, inicia un suave descenso entre pinares y algún
campo de almendros hasta encontrarnos con la rambla de la Vallesa.
Este descenso se hace por las faldas del cinto de Peñarrubia.
Cuando encontramos la rambla de la Vallesa, tenemos dos opciones:
a la derecha, siguiendo la rambla, llegaremos al Papau y fuente
de la Gota, y a la izquierda, pegados al cinto de Peñarrubia
y pasando por el Castellar y el puntal de la Coneja, llegaremos
a la fuente de la Vallesa.
Nos situamos otra vez en la pista
principal, en la zona de las Balsetas y a unos 3 km. encontramos
un cruce de caminos. A la derecha, fuente de la Vallesa, de frente,
el Carrascal, pantano de Chera, izquierda, barranco de Malén,
éste es nuestro objetivo. Ya hemos torcido a la izquierda
y estamos en la pista de Malén, ésta está
ya inaccesible para los vehículos, a la derecha y al fondo
la sierra del Burgal, más próximas las fincas de
Valientes y del Carrascal, y a nuestra espalda la Vallesa, andaremos
un rato entre pinos y carrascas y ya divisaremos el barranco de
Malén, desde aquí tenemos una panorámica
preciosa. El colorido que nos ofrece el barranco en su ladera
izquierda es un manto verde claro, oscuro por los pinos y las
carrascas, únicamente roto por el colorido rojizo, anaranjado
y amarillento de algunos robles que salpican su ladera.
Iniciamos un descenso repentino por
la ladera derecha hasta el fondo del barranco. A poco de iniciarlo,
y a pocos metros del camino a la derecha, tenemos una fuente cuyas
aguas a veces cruzan por el camino buscando el fondo del barranco,
hoy se encuentra cubierta de maleza. A 1 km. aproximadamente,
llegaremos al fondo del barranco, en este punto un reguero que
viene de un pequeño barranco a la izquierda nos corta el
camino, seguimos unos metros y a la derecha, pegado al camino,
nace un pequeño riachuelo de una fuente llamada Los Chorros,
la cual está tapada por las brozas y zarzales, continuamos
por el camino pegados al riachuelo y, un poco más adelante,
en un punto sin referencia, la famosa cima del oro. A la derecha
tenemos la entrada de un barranco que en poco recorrido nos conduce
al manto de la Quabranta, donde todavía entre sus grietas,
salientes y oquedades, anidan algunas especies protegidas.
Los más aventureros pueden
probar suerte si van provistos de pico, pala y un cedazo y ciernen
unas toneladas de tierra, a lo mejor hay suerte y la pepita de
oro es gorda. A partir de aquí, se puede seguir por el
lecho del río o por una senda que va por la derecha a unos
metros más abajo, si seguimos el lecho nos encantará
ver sus aguas tranquilas y cristalinas y de vez en cuando darnos
un baño en un tollo, son pocos y poco profundos pero el
agua está muy fría.
También nos encontraremos en todo el trayecto con algunos
nogales y unas cuantas higueras. Los puntos de referencia, dentro
del barranco son nulos excepto el propio barranco con su río.
A unos 2 km. más adelante, a la salida de una curva, veremos
un gran peñasco con más de 40 m. de altura que nos
anuncia el final del barranco y la proximidad del Reatillo. Cuando
lleguemos a la falda del peñasco nos encontraremos en una
zona mucho más amplia y más despejada, ya que nos
encontramos en una zona de cultivo perteneciente al Reatillo.
Frente al peñasco, y pegados al río, unos cintos
de piedra con algunos entrantes y cuevas que pueden cobijarnos
en caso de lluvia. En este punto sale un camino a la izquierda
que, separándose del barranco y a 1 km. aproximadamente,
nos conducirá a la aldea del Reatillo donde podremos disfrutar
de sus áreas, campiñas, fuentes y la tranquilidad
que nos ofrece una aldea metida entre las montañas y los
barrancos, que normalmente está poco habitada salvo los
fines de semana y el verano, durante el cual es normal encontrarse
con acampadas y multitud de críos.
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